sábado, 5 de septiembre de 2009

Valdivia, después de tanto tiempo

Por fin, Valdivia, la ciudad que todos comentaban antes de partir en el viaje, la ciudad universitaria. Aunque, esto último fue lo único que no vi, pero si conocí muy bien el mercado de Valdivia, en donde venden mucha artesanía y comida, aquí fue donde almorzamos, y la comida estaba muy buena, la recomiendo si quieren comer un plato de merluza frita y puré, que fue lo que comí.

Era tanto lo que se podía ver dentro del mercado que con mi grupo decidimos hacer la tarea encargada, y salimos a la feria que estaba en frente, pero ya cerraron, por lo que tuvimos que visitar un centro de información turístico, en donde había una recepcionista que ni siquiera sabía en donde estaba, porque le preguntamos acerca del terremoto y no encontró nada mejor que buscar las respuestas en el wikipedia, que además le entregaba mal la información, por lo que nos fuimos lo más rápido de ahí.

Después de este episodio, nos reunimos afuera del puerto, en donde nos esperaba una embarcación turística, pero creíamos que no íbamos a subir, ya que llovía con un temporal de viento, que tuvimos que esperar dentro del mercado hasta que estuviera listo el barco. Ya pasados cinco minutos, nos subíamos a la nave y disfrutamos de un paseo guiado por Don Armando, quien nos tiraba tallas a cada rato mientras nos mostraba las principales atracciones de Valdivia y lo que la mantenía.

Después de navegar, nos subimos al bus para ir a los museos, pero se nos hacía tarde, y teníamos que hacerlo rápido.

Cuando llegamos, teníamos que decidir a cual de los dos visitar: de Historia o Ciencia. Yo me fui al de historia, para así conocer más de como era Valdivia antes, y encontré demasiadas cosas, incluso un gramófono y un piano que aún servía. Después de mirar, se nos agotaba el tiempo, y tuvimos que retirarnos, para ahora ir a un lugar llamado Niebla, en donde había un antiguo fuerte español. Ya era de noche cuando llegamos, y no bajé mi cámara, por lo que no tengo registro alguno de haber estado allí, pero en mi mente queda las cosas que observé, como la ciudad de Valdivia de noche, en donde se observaban las luces y el río.

Cuando regresábamos, pasamos por Valdivia, y los profesores nos sorprendieron diciéndonos que como ya no había tiempo para visitar otros lugares, decidieron llevarnos al mall de Valdivia, y cuando estuvimos ahí, nos devolvieron mil pesos a cada uno para que nos compráramos lo que quisiéramos, y con la devolución me compré un helado doble con chocolate suizo y menta chips, del cual me arrepiento, pues me hubiera comprado en el Doggi's un pincho, pero ya no hay vuelta atrás, y ahora vamos camino a Temuco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario